Páginas vistas en total

viernes, 26 de octubre de 2012

Los hermanos del pecado.Capitulo 3




La temida ``zona cero´´ acababa de empezar y Laura ya sentía como le temblaban las rodillas mientras observaba como Kim Hyun Joong se acercaba a ella con pasos lentos y calmados, calma que se desmentían en su cara enfurecida y en sus puños apretados.
Pensaba si la mejor opción seria salir por la puerta y cortar la escena, pero el director no estaría contento con ello y lo más seguro seria que la obligaría a repetirla.
Sin embargo, ver como este se acercaba a ella con cara de pocos amigos tampoco la invitaba a hacer otra cosa.
Cuando ya los separaban unos pocos pasos, Kim Hyun Joong se detuvo y alzó un brazo hacia ella.
-Ven-fue todo lo que murmuro.
Pero ella lo sintió como una bala.
No tenía nada que hacer si echaba a correr,pero si iba con él...
No le quedó de otra más que alzar su mano y coger la que este le ofrecía, preparándose para cualquier cosa que este le fuera a hacer.
Como si esa fuera la señal, este comenzó a arrastrarla hasta su habitación, mucho más masculina y sin menos adornos que la de ella.
La lanzó en la cama con la suficiente fuerza para que ella rebotara un par de veces, soltando un pequeño grito asustado, mientras él se volvía y cerraba la puerta con llave, cortando cualquier posible intento de fuga.
Ella solo pudo mirarle con ojos asustados, como si un cervatillo se hubiera encontrado de frente con el cazador, al mismo tiempo que él se acercaba a la cama.
¿De verdad que al director le parecía bien como Hyun Joong desarrollaba las escenas?.
Era cierto que dentro de lo que pasaba, hacia lo que se esperaba y que conseguía volver al guion en el momento justo, pero, aun así...
Cuando este hizo intención de subirse a la cama, Laura no pudo evitar retroceder, asustada por la cara de este y por la extraña situación, sin saber bien que era lo que él había pensado hacerle.
-¿Tienes miedo de mi?-dijo Kim cuando notó que ella se echaba hacia atrás.-¿Acaso en algún momento te he hecho daño como para que me tengas miedo?.
Ella solo pudo negar, alegando que era verdad que él nunca le había hecho daño, pero...aun así...
-Esto no esta bien, oppa. Tenemos que pararlo, ahora.
-¿Por qué?-preguntó este con calma, sentado de rodillas ya en la cama.
-¿Por qué?-repitió ella, mirando al rededor, nerviosa.-Por que somos hermanos. Los hermanos no hacen estas cosas. Esto no esta bien. Es...es.... anti-natural-fue lo mejor que se le ocurrió alegar.
-Pero...¿y si yo te dijera que te quiero?.Entonces....¿así estaría bien?.
Lo dijo tan sumamente serio que Laura no pudo evitar que un escalofrió le recorriera toda la espalda.
-Aun así seguiría estando mal. Los hermanos no se pueden querer de la forma que tú quieres, oppa.
-¿Y por qué estaría mal?.¿Por lo que la gente dice?. A mi no me importa la gente, ni lo que piensen. Antes este tipo de cosas estaban bien vistas, eran algo natural. Y...¿ahora ya no?. No lo veo lógico- dijo, acercándose a ella lentamente.
Al mismo tiempo que ella seguía retrocediendo hasta la cabecera de la cama.
Sabía que llegaría un punto en que ya no podría retroceder más, pero aun así no podía evitar seguir haciéndolo, evitando lo inevitable.
-Deja de huir de mi-le dijo este, cogiendo la muñeca de ella momentos antes de que Laura pudiera retirarla, aun con expresión asustada.
Ya no había más lugares a los que huir y todo él ocupaba su campo de visión.
Cerró los ojos con fuerza cuando vio que se acercaba más, esperando que hiciera algún movimiento brusco para someterla de alguna forma, pero en vez de eso, sintió el dedo de él sobre sus labios, recorriéndolos de forma lenta, como si solo pudiera estar acariciándolos durante horas, amasando sus labios lentamente ante la tibieza de la yema de su dedo.
-¿Tanto temes este momento?-dijo Hyun Joong por lo bajo, en apenas un suspiro.-No tienes que preocuparte de nada. Tendré mucho cuidado.
``Permiteme que lo dude´´,pensó ella, recordando todas las veces que la había asaltado contra la pared o como la había sometido en el sofá.
Él siempre se había mostrado implacable cuando llegaba la hora de tocarla. ¿Por qué debía de pensar ahora lo contrario?.
-Nunca te ha tocado otro chico,¿verdad?-le murmuro este en el oído, que para la cámara debió de pasar como un simple beso en el oído. Y a ella no le quedo otro remedio que asentir.
Llevaba en Corea años, pero se había centrado en los estudios y en conseguir abrirse un hueco en el mundo del espectáculo, así que eso de salir con chicos o simplemente buscar pareja había quedado relegado a un último puesto en su ranking de cosas por hacer.
Sintió la sonrisa de este ante eso en el cuello, el cual ya le estaba besando con delicadeza.
-Bien. No esperaba menos de ti-le volvio a murmurar contra su piel, hecho que hizo que esta se erizara.
El contacto del cálido aliento de este con su piel estaba empezando a sentirse muy bien. Además, a parte de rozarle la piel con los labios, sus manos descansaban sobre las de ella, sin intentar nada más por el momento, lo que hacia parecer ese toque mucho más intimo.
Sin darse cuenta, había empezado a relajarse contra él, pero cuando este la empujó suavemente sobre la cama hasta tenerla tendida sobre esta hizo que la rigidez volviera a su cuerpo.
Abrió los ojos, aun sin poder relajarse del todo, pero este simplemente le sonreía complacido, como si tenerla allí en ese momento fuera un especie de regalo.
Sin apartar los ojos de los suyos verdes, Kim empezó a desabotonar poco a poco la camisa de ella, acariciando lentamente cada porción de piel que quedaba al descubierto conforme avanzaba.
Laura intentó taparse el pecho con los brazos cuando la camisa quedó totalmente olvidada, pero Kim se inclinó y le beso el valle que tenía entre los pechos, cosa que hizo que se sonrojara aun más, pero se fuera relajando.
-Esta bien que recuerdes que el negro es mi color favorito-le murmuro este, señalando el sujetador oscuro.
Ella intentó decir que no lo llevaba por eso, pero la caricia suave que este le concedió desde la cintura hacia la zona inferior,el simple roce de la punta de sus dedos con la piel de ella, le robó el poco aliento que le quedaba. Incluso llegó a olvidarse de que estaban en un plató y que todo eso estaba siendo grabado.
Confiaba en que el estudio de Hyun Joong sobre las cámaras fuera más que suficiente para que en realidad no se viera nada.
En un momento dado, su sujetador desapareció y solo se dio cuenta de ello cuando notó como este se llevaba un pecho a la boca y empezó a jugar con su pezón entre los dientes, concediéndole pequeños mordiscos que luego calmaba con su lengua mientras atendía el otro pecho con la mano.
Sin querer, ella intentó cerrar las piernas, notando como su cuerpo empezaba a calentarse, pero este la había visto moverse antes y puso una de sus piernas entre las de ella.
-Solo puedes rozarte conmigo. No dejare que hagas nada tú sola,¿entendiste?.
Pero Laura no estaba para contestar. Su mente era un torbellino negro de sensaciones, luchaba para tomar aire entre gemidos y estaba agarrada a las sábanas.
Para que le contestara, Kim apretó su rodilla contra su zona baja, tocando algún punto que solo sirvió para estimularla aun más.
-He preguntando que si me has entendido-le dijo este, con tono grave,alejándose de golpe de su cuerpo.
Laura se sintió como si le hubieran arrojado un cubo de agua fría. Abrió los ojos de golpe y lo miró, molesta por que se hubiera detenido de ese modo, hecho que le hizo sonreír a Kim.
-¿Tantas ganas tienes de que te toque?. Si es así, solo tienes que pedírmelo-le dijo, rozando la pierna de esta de manera ascendente hasta el muslo con la punta de los dedos, pero deteniendose en el hueso de la cadera, a unos cuantos centímetros donde su cuerpo parecía quererlo.
La hermana no podía pedir que siguiera con aquello. Iba completamente contra el personaje, pero, a pesar de que ambos lo sabían, este seguía esperando sin apartar los ojos de ella con una pequeña sonrisa torcida, sabiendo que la tenía casi en el bote.
``Bueno...si digo algo que no debo, el director siempre puede cortar la escena´´,pensó ella y acabó asintiendo con la cabeza.
-No te oigo-le dijo este, inclinándose hacia ella, con la cabeza a unos cuantos centímetros de la de Laura y su mano ululó sobre la pelvis, rozándola solo por encima de la falda.
-Sigue-le murmuro ella en respuesta al coqueteo y ya no necesitó más alicientes.
La mano entró por debajo de su falda y llegó hasta su entrada, encontrando que ya estaba mucho más que húmeda, al tiempo que ella echaba la cabeza hacia atrás y gemía, pero los labios de este se unieron a los suyos y la silenciaron, explorándola.
Soltó un jadeo más hondo cuando sintió que dos dedos entraban de golpe en ella y se agarró a la camisa de este, pero Kim de repente rompió el beso.
-Quitame la camisa-le ordenó.
Ella se quedó desconcertada durante un momento, pero este movió los dedos dentro de ella, arrancándole un nuevo gemido.
-He dicho que me quites la camisa.
Y ella, como pudo entre jadeos, se la quito, arrancando los últimos botones cuando estos se negaron a abrirse entre sus dedos.
Como premio a su buen hacer, este introdujo otro dedo que la dejó aun más temblorosa entre las sabanas mientras él solo la observaba sobre su cuerpo, como si fuera un espectador codicioso del espectáculo que estaba teniendo lugar ante él.
El movimiento de su mano bajo la falda se hizo más rápido y rítmico, más acelerado, arrancándole a Laura nuevos gemidos hasta que no pudo más y llegó al clímax, arqueándose en la cama, dejando el cuello y el pecho al alcance de los besos de este, que solo retiro los dedos cuando los espasmos de ella cesaron por completo.
Pensando que la zona cero había pasado ya, Laura intento ponerse en pie, notando como las piernas aun le temblaban, pero Kim la cogió del brazo y volvió a tumbarla en la cama.
-Aun no hemos acabado-le murmuro, besandole el torso y descendiendo más abajo hasta llegar al borde de su falda, que este rápidamente hizo desaparecer.
Da igual donde estaban las cámaras, obviamente se vería la falta de ropa,pensó ella asustada.
A no ser que los de plató pensaran que ellos dos ya se habían preparado para esa escena y que ella llevara alguna prenda de su mismo tono de piel para fingir la desnudez.
Cuando quedó totalmente desnuda, este le beso la cima de su monte de Venus y volvió a subir por su cuerpo lentamente, colocándose entre las piernas abiertas de ella.
``Es mentira. No pensara hacerlo realmente´´,pensó Laura, medio-ida medio-consciente.
Pero notó como los pantalones de este desaparecían al mismo tiempo que Kim cogía las sabanas y tapaba a ambos, dejando solo sus hombros y sus cabezas al descubierto.
-No me gustaría que ``mi hermanita´´ enfermara-le murmuró este momento antes de que lo sintiera en su entrada.
Laura se agarró a su espalda, notando la intrusión mucho más que los 3 dedos que él había empleado hasta ahora, comprendiendo que la había estado preparando.
-Intentaré....no hacerte...daño-le murmuró en el oído,jadeando él también ante la fuerza que hacia por tener que contenerse.
Pero después de eso, vino la primera embestida y todo el mundo a su alrededor se volvió rojo ante los ojos de Laura, que abrió la boca para gritar, clavando las uñas en la espalda de este.
Kim intentó calmarla con besos suaves sobre los ojos, en la punta de la nariz, sobre las mejillas y los labios, besos delicados como alas de mariposa, pero la tensión entre las piernas de ella no desaparecía.
-Tienes que relajarte un poco-le murmuró este, intentando moverse de nuevo, empezando a sudar y con los músculos en tensión al intentar controlarse.
Ella lo intentó, aun jadeando, y poco a poco el dolor pareció ir remitiendo, acoplándose a los vaivenes de la cadera de él, gimiendo, con la cabeza en el hueco del cuello de este mientras enredaba las piernas en torno a su cintura.
Kim aceleró el ritmo, jadeando tanto o más que ella, demostrando que la cama no estaba preparada para ese tipo de escena (esta era una cama desmontable del plató).
Laura agarró uno de los barrotes, pidiendo en silencio que no se derrumbara en ese momento, intentando mantenerse estable mientras sentía que una nueva culminación estaba a punto de llegar, haciendo que agitara más las caderas y Kim acelerara más el ritmo.
Cuando el orgasmo la arrasó, abriendo largos surcos rojizos en la espalda de este mientras los gemidos escapaban de su boca como si ella no fuera quien los estaba emitiendo, sintió solo a duras penas como él también culminaba y algo la llenaba.
Fue como si le hubieran arrojado no solo un cubo de agua fría, si no directamente a un glacial gigante en mitad del Polo Norte.
Hyun Joong se derrumbó sobre ella, intentando no aplastarla, pero recuperando el aliento.
Sin embargo, Laura trato de hacerle a un lado.
Se había venido, dentro de ella. Sin ningún tipo de protección.
Su cerebro aun se estaba reconectando después del clímax, pero la idea de ``bebé´´ la estaban espabilando y poniéndola cada vez más nerviosa.
¡¡¡¿Cómo demonios se había dejado hacer todo aquello sin ningún tipo de protección?!!!.
``¡¡¡IDIOTA,IDIOTA,IDIOTA!!!´´,se estaba gritando así misma mientras seguía en vano de sacarse a Hyun Joong sobre ella.
Al movimiento, notó como el miembro de él aun estaba en su interior y como parecía preparado para una siguiente ronda.
Pero eso si que no pensaba permitirlo.
Tal vez gracias al sudor de sus cuerpos, Laura consiguió arrastrarse por debajo del cuerpo de este, sintiéndose algo vacía cuando realmente él salio de su cuerpo.
Se quedó un segundo de rodillas en el borde de la cama,tapándose con una de las sábanas de la cama, intentando que las piernas le respondieran y se volvió a mirarlo.
Kim en verdad parecía haberse quedado adormecido, pero algo junto a él la horrorizo más aun.
No era nada más que una pequeña mancha de sangre, no mucho más grande que una mano extendida, pero era la prueba de que su virginidad se había perdido en aquel lugar.
Intentó volver a ponerse en pie cuando sintió que sus piernas más o menos podrían sostenerla, pero una mano la detuvo.


Continuará.



2 comentarios: